Yo estudié negocios e hice una maestría en Marketing. El área de marketing en la que he trabajado es Inteligencia de mercados, investigación enfocada en lo económico, etc. Y claro me estudié todos los trucos, lei los libros, escuché los gurús y todavía leo los artículos del tema.
Norteamerica está en la cima del mundo (aún cuando venga en picada) y casi todo se lo debe al marketing. Lo que me ha sorprendido en esta ciudad es que el marketing es una forma de vida para la gente y esa es la parte donde quizás cuando comunico el tema del networking a todo el mundo le suena “es lo mismo en todos lados”, y lo es, no pienso que aquí no lo sea, solo trato de comunicar que aquí lo veo subir un par de peldaños.
Esta es una sociedad donde la gente es muy especializada, ser todologo no vende bien, como bromea una amiga “aqui sacar copias es una habilidad”, es un activo que hasta lo puedes vender con cara seria, porque aquí todo mundo se vende como experto ó gurú en algo.
Nuestras sociedades son más colectivas y esta sociedad es mas individual, entonces la venta personal está a la orden del día con una intensidad que no conocía a pesar de haber vivido en ciudades grandes y competitivas.
El que en esta sociedad tengas que tener un elevator speech, que tengas que tener un sales pitch, que tengas que tener en la punta de la lengua todos logros es un reflejo de lo mucho que el marketing y las personas considerarse como productos juega en la psiquis local. Al principio pensaba que el otro estaba siendo interesante y contandome lo que hacia, ahora me doy cuenta que el otro me está vendiendo quién es, quizás me estoy juntando demasiado con locales y ese sea el problema, pero no veo al inmigrante que llega mercadear sus habilidades tan efectivamente, aunque los que ya tienen 8+ se han vuelto muy buenos en eso.
La frase de la semana que para mi rompió records fue en una reunión con una local que me dice “si tienes alguna buena idea para mejorar el proceso avisame y yo la presento” hubo un silencio y entonces agregó “o la puedes presentar tu misma…” casi me exploto de risa en su cara, esta persona tiene 2 semanas que llegó, no me conoce de nada ¿tiró eso para ver si muerdo?, fue muy casual, muchas risas, yo encantada o perfecto, claro que te aviso, si claro, aqui todos somos buenos. ¿Es una juega vivo? no, es una local haciendo lo que hacen ellos todos los dias. Y es en este ambiente casual que veo muchas cosas darse, no es ni mala fe, ni ganas de joder al otro, ni un jugar vivo. Ella simplemente esta viendo como sacar ventaja para una reunión en la que ella tiene que venderse, a mi me ha dicho muchas cosas interesantes en otros lados pero esa me mató de risa.
Esto es todos los dias, me pasa en el voluntariado, en la asociación de RRHH, en Toastmasters, donde la gente sale con esos comentarios brillantes, o me cuentan sin parar de lo genio que son. La fusión que veo entre mi práctica de mercadeo y mi práctica de RRHH es lo que últimamente me tiene pensando en términos éticos.
Yo escucho mucho, observo mucho y me muevo en muchos ambientes por eso me enoja ver muchos inmigrantes trabajando de gratis o por poco dinero para algún local menos brillante pero que sabe mercadear lo que el otro produce.
Las 22 leyes inmutables del marketing no es un bestseller por casualidad, es un retrato no de las compañías sino de como la sociedad anglosajona en norteamerica vive, algunos cuestionan el desfase de esas leyes, donde por ejemplo “llegar primero a la mente del consumidor es mejor que tener un buen producto”, pero en lo que se averigua el caso, esas leyes estan vigentes.