Hoy se llevaron todo, apenas quedaron un par de cosas que vendimos y que gracias a ellas podemos quedarnos en el apartamento, los días antes es preciso estirar el dinero, mejor gastar allá que acá.
Que gran alivio terminar el tema de la mudanza, ir cerrando capítulos, ir entregando cosas. Creo que ir a la oficina todos los días le da un cierto aire de normalidad a todo esto, algo se mantiene “estable” mientras “deshacemos” todo lo demás.
Me gusta mucho el número 7, y si algo bueno pasó al cierre de este día es la tranquilidad que me da saber que muchas cosas están resueltas, siempre queda algo importante, por ejemplo, no habíamos pensado en el taxi al aeropuerto, un detalle, pero qué detalle
, hoy estuve todo el día por llamar y siempre pasaba algo más importante que distraía mi atención, ahora escribiendo esto me acordé del “no deje para mañana lo que puede hacer hoy” y llamé de inmediato, pues resultó que la compañía que pensaba usar no nos aceptaba con animales, así que de milagro vi que tenía otro número de taxi que usé una vez cuando llegamos a Argentina, y listo, quedó todo arreglado. Ya tenemos taxi a Ezeiza.