La semana pasada escribí sobre Canadá y Haití, hoy les voy a dejar dos escritos sobre los Dominicanos frente a la situación Haitiana.
El primero es un email que está circulando y aunque personal (y encendido) cuenta muy bien lo que se está haciendo desde Dominicana. Antes de que lean debo aclarar que Quisqueya es el nombre que le dieron los Taínos a la isla y significa “madre de la tierra”, los Dominicanos adoptamos ese nombre y nos llamamos Quisqueyanos incluso en nuestro himno nacional. Hispaniola ó Isla Española es el nombre que los Españoles le dieron a la isla a su llegada y al usar este nombre se hace referencia a los dos países. También quiero aclarar, porque el mail no lo menciona, que el pasado histórico de Haiti es impresionante (primera nación en Latinoamérica en independizarse, primera nación post-colonial dirigida por negros, y primera nación del mundo en independizarse gracias a una rebelión de esclavos negros) lamentablemente su pasado ha quedado empañado por su historia reciente (que ya se nos hace larga).
El segundo es una noticia de BBC, dos días después del terremoto donde cuentan lo que estaba haciendo Dominicana en ese momento, una nota más imparcial y que reafirma el mail, pueden Leer aquí.
Dr. Carlos Garcia Lithgow.
Un capcioso parte del periódico español ABC que ignominiosamente acusa a nuestro país de cerrar la frontera a los hermanos damnificados Haitianos, ha desembalsado mi copa y he decidido verter mi indignación a través de la telaraña mundial (WWW).
Aunque el momento no es el más idóneo, creo que algún hijo de Quisqueya tiene el deber de responder a los Christopher Hartley, Solange Pie y Pedro Ruquoy del mundo. ¿Cómo es posible que este instante apocalíptico se aproveche para descrédito de nuestro país por algunas personas que viven del pago de interesadas ONGS?
En el momento que esto escribo, Sábado 16 de enero de 2010, 2:00 PM (hora de República Dominicana) no conozco una persona, un barrio (rico o pobre), un hospital o clínica privada, canal de televisión o programa radial de nuestro país que no esté volcado en la recolección de ayuda para Haití; se organizan puestos de acopio de medicinas, vacunas (se acabaron las de tétanos que teníamos) comida, sangre etc.
Esta febricitante actividad ha sido puesta en marcha desde el mismo instante en que a nosotros también se nos movió la tierra y aún no se había levantado la alerta de tsunami para nuestras costas.
Antes de que el polvo se asentara el fatídico martes 12 de enero, eran Dominicanos los que estaban llevando ayuda y tratando de salvar vidas entre los escombros de Puerto Príncipe; fueron cámaras dominicanas las que generaron las primeras imágenes del ” fin del mundo Haitiano”, eran los morenitos dominicanos junto a los sobrevivientes haitianos que con picos, palas, patas de cabra, manos, uñas y dientes, rescataban a quien podían y observaban cómo las televisoras extranjeras desplegaban toda su tecnología millonaria para transmitir “LIVE” las infernales imágenes. Pero ni agua ni comida que supiera a superpotencia.
Precisamente hoy transmitían la alegre noticia de que una niña de un año y medio fue sacada de los escombros por un flaco joven de un barrio de Quisqueya que arrastró su vida por un pequeño hueco y media hora más tarde emergía con la criatura viva.
Ya para la madrugada siguiente al terremoto se habían trasladado diez cocinas móviles en las que se sirven 100 mil raciones diarias. También vimos como soldados cascos azules repartían unos “moros con pollo” que salían de unos camiones amarillos con letreros que ponían: “Gobierno Dominicano Comedores Económicos”. Y es que hasta nuestro gobierno, tradicionalmente desorganizado e indolente, ha mostrado una efectividad y solidaridad desconocidas incluso para nosotros mismos.
El presidente de la República, Secretario de Salud, Obras Públicas, Fuerzas Armadas… se encontraban allí antes de que el polvo se asentara. Además de aportar la cifra equivalente a 15 millones de Dólares, honrando la característica forma de vida Dominicana de solidaridad.
Los hospitales de todas las ciudades están colapsados, pues a nadie se le ha negado la asistencia. Todos nuestros puertos y terminales aéreas están habilitadas para que la ayuda entre a través de nuestro país.
Tal ha sido la demostración de este pueblo que el embajador Haitiano en Santo Domingo al empezar a agradecer a los dominicanos por su solidaridad no pudo contener las lágrimas y tuvo que ausentarse.
De repente Haití existe para la comunidad internacional, tenían que morirse por cientos de miles para que les hicieran caso; pero nosotros lo sabemos desde hace muchas décadas, porque sufrimos su desgracia que no esta presente a través del “flat panel” en la sala de nuestra casa, porque hemos absorbido el 10% de su población con las manos extendidas en nuestras esquinas, campos y camas de hospitales, porque cavan zanjas en nuestras avenidas y se caen de andamios de nuestros rascacielos en construcción, porque estamos aquí y nos duele.
Pero esto no es de noticiarios y días de emergencia, esta tragedia tiene siglos y solo nosotros los habitantes de la Hispaniola lo hemos sabido desde siempre. Haití se escribe con H de horror, históricamente Haití siempre ha desubicado a América, históricamente huele a abandono y muerte.
Todavía me pregunto por qué la naturaleza liberó sus trágicas ondas y concentro su vaho de muerte durante un minuto y en veinticinco kilómetros cuadrados de ira como para descamarse a Puerto Príncipe de su epidermis; probablemente nunca tendré repuesta.
Exhorto a todos los dominicanos que tengan videos que evidencien la ayuda y solidaridad de nuestro pueblo que los envíen a Youtube, que las imágenes asesinen a los escritos arteros en contra de nuestra nación.
Por último seriamente propongo que los habitantes de Hispaniola por su ejemplo de convivencia sean nominados para el premio Nobel de la paz.
Dr. Carlos H. García Lithgow







5 comentarios
Enero 19, 2010 en 22:09
Realmente, he leido este articulo y de veras me impresiona la manera de pensar y expresarte de esta persona Carlos Garcia lightgow… me gustaria conocer algun dia a esta persona…
Enero 21, 2010 en 21:31
Hola soy Carlos H. Garcia Lithgow de profesion soy cardiologo intervencionista.
Buscando en la red me he encontrado con este blog donde para mi sorpresa puedo leer una carta que le envie a los periodicos ABC espanol y Il Giornale Italiano,por noticias sensacionalistas y amarillistas de sus periodicos.
Lo escribi con indignacion y se la copie a familiares y amigos intimos que a su vez la reenviaron a otras personas .
He recibido llamadas y correos de muchas partes del mundo y muchos dominicanos residentes en todas partes han enviado cartas de protesta a los perdiodicos.
gracias por sus comentarios pero que quede claro que no hable en mi nombre si no desde el corazon de un dominicano.
mi correo es garcialithgow@gmail.com.
Gracias
Enero 21, 2010 en 21:53
Dr. Garcia Lithgow
Me halaga que haya pasado por el blog y muchisimas gracias por comentar.
Nuestras relaciones con Haiti siempre han sido controversiales y me parece que expresó bastante bien lo que muchos Dominicanos estaban pensando y no sabian como decir. Yo me enteré de los reportajes cuando me reenviaron su mail y aunque no me sorprendió me entristeció por eso decidí publicarlo en el blog.
Que curioso que sea cardiólogo y que con un mail haya tocado tantos corazones.
Nuevamente muchas gracias!
Enero 22, 2010 en 8:21
El email del Dr. García ha llegado a muchos dominicanos, no tiene idea de la cantidad de personas que lo tienen y es un ejemplo que nos llena de orgullo y a la vez confirma las cualidades bien sabidas de los dominicanos gente abierta, solidaria y alegre.
Como decía un anuncio de Barcelo: los dominicanos somos buenos to! todos somos alegria! Sabe!!
Enero 22, 2010 en 20:12
La carta de Dr. Garcia Lithgow no tiene desperdicios. Yo fui una de las que le di forward al correo cuando lo lei.