Esta entrada es para expresar algo que me parece una chulería. Todos tenemos esas cosas que queremos hacer ó ver cuando vayamos a tal ó cuál lugar. Aquí les va una mía en Toronto:
Recuerdo como hoy que el domingo 10 de Mayo (así de ridícula será esta entrada) estaba sentada en mi casa en Buenos Aires leyendo blogs sobre Toronto, pegada a mi pequeña laptop del momento, fiel pero leeeeeeenta, cuando me encontré con esta nota en BlogTO publicada el día anterior: Turning Japanese in High Park. Esas fotos me parecieron tan bellas, tan lindo lo efímero de esas flores (solo están ahí por dos semanas) que dije “cuando viva en Toronto voy a ver los Cherry Blossoms)”…
Dos interesantes coincidencias:
1. Ibamos temprano a firmar el contrato de alquiler de un apartamento que vimos en Coxwell, y Ge sugirió que viéramos el último que tenía en su lista y nos quedaba de camino, pero cuando llegamos a la estación de High Park salimos por la puerta equivocada y fue así como encontramos el apartamento donde vivimos hoy, llamamos a quién nos esperaba en Coxwell y cancelamos la cita de esa tarde.
2. El mes pasado la jefa de mi jefa me hizo la tercera entrevista para entrar a la posición que tengo hoy, ella es Japonesa y me dijo que había visto en mi CV que vivía en High Park y me contó de los mucho que le gustaban los “Cherry Blossom”.
Y así es como luego de esa entrevista volvió a mi mente el artículo que había leído un año antes sobre esas efímeras flores, y a pesar de que la temperatura bajó en esos días fui a visitarlos dos veces. Las fotos del sábado me salieron más oscuras porque estaba nublado pero en ambas ocasiones la sensación fue WAO…estar en medio de esos arboles, con esas flores, esos colores, a mi la naturaleza siempre me deja sin palabras.
This slideshow requires JavaScript.
Que lindas las fotos y curioso el relato, yo siempre veo ese tipo de cosas en mi vida pero trato de no prestarle mucha atenciòn para no confundirme, sin embargo creo que siempre hay algo de màgia en todo lo que hacemos y nos rodea.
Un abrazo.
Me gustó eso de “siempre hay algo de magia en todo lo que hacemos y nos rodea”. Es chevere pensar así.