Julio 20, 2010...4:25

Anedocta en la fila

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A mi me gustan los detalles del día a día porque me parece que  le dan colorido a las vivencias, les contaré más anectodas pero aquí va una:

Ayer mi compañera y yo fuimos a comprar un ticket de la lotto en la hora de almuerzo, resulta que en la mañana confirmó que el ticket que habia comprado el viernes para la oficina salió premiado ($2 dolares y dos free play) y a media mañana la llamaron para decirle que habia ganado un libro de cocina en una rifa de la oficina, así que me dijo “Jey hoy estoy de suerte ¿me acompañas a comprar un lotto ticket?” y listo, salimos, a todo esto en la escala jerarquica ella está dos rangos por encima de mi pero el trato es de iguales, y como ella es 100% Canadiense (de esas que ni han salido del país) se ha tomado muy a pecho introducirme a la cultura local.

Luego de comprar el ticket me dice, ¿y si vamos a comprar galletas dulces?, y yo otra vez “okay”;  cuando estamos haciendo fila para pagar vemos unas revistas de People (de chismes) y en la portada esta la Bachelorette de esta temporada y empezamos hablar del show, que si ella lo ve, le digo que no he visto esta temporada y estamos enfrascadas en el chisme cuando la señora que está frente a nosotras medio se sonrie y mi compañera le dice “aja parece que usted ve el show” y ahí empezó toda una conversación con otra señora que parecía también muy local (porque aquí nunca sabes quien es Canadiense) y la desconocida nos contaba como una amiga organiza un grupo todos los lunes y se reunen a ver el show, nos comentó que esa noche estaba planeando ir, y así siguió la conversación hablando de Ali (la prota), de toda la gente que había en el centro a esa hora, etc.

En varias ocasiones me ha pasado que de forma natural salen estas conversaciones en las filas con gente completamente extraña, así como me pasó al terminar el ROMWalk  que me senté a comer helado con una muchacha y otra señora que habian estado en el paseo y que tambien andaban solas, recuerdo que antes de venir leía que aquí la gente es muy fria y cada quién anda en lo suyo, como todo, son experiencias personales.

9 comentarios

  • Carola:

    Leyendo tu anécdota, nos recordó una que tuvimos con una pareja canadiense; tienes toda la razón al decir que se generaliza cuando se afirma que la gente es fria, supongo que es un asunto de viviencia personal.
    La historia comienza cuando en un viaje a Cancun con los niños y mi esposo, al llegar a la habitación del resort, bajo la puerta estaba un papelito de cuaderno donde se nos decía que si un día pensabamos en a rentar nuestra unidad (son una especie de tiempo compartido) les hablaramos y nos daba su nombre, correo y número teléfonico; en realidad no le dimos importancia porque en aquella época no había planes para vivir en Canadá, sin embargo, de algun modo se guardó el papelito aquel.
    Pasaron un par de años y comenzamos a analizar seriamente la posibilidad de inmigrar, decidimos que sera necesario conocer el país antes de iniciar cualquier trámite, así que le enviamos un mail a esta persona para ver la posibilidad de intercambiar nuestra unidad… por su casa.
    Aceptó prestarnos su casa por 15 días a cambio de la unidad en Cancún, lo chistoso de este asunto es que justamente el tiempo que ibamos a estar en su casa era el tiempo estarían ellos en la unidad, en pocas palabras, iban a dejar entrar a su casa a unas personas que nunca habían visto y que tal vez ni verían.
    Llegamos a Toronto ya anocheciendo, rentamos un coche y nos enfilamos a St. Catharines, sin mapas ni nada de referencias, sólo con la calle y el número de tel.
    Cuando por fin dimos con la calle y encontramos la casa, toqué, nadie salió, llamé por teléfono y nada. Pensé que habíamos sido víctimas de una estafa.
    Vi entonces un recado que nos indicaba que lo sentían pero que habían ido al teatro, que nos pasaramos y nos acomodaramos mientras llegaban, que la clave de la alarma era xxxx. Nos sorprendió la confianza, pero decidimos esperar afuera.
    Llegaron más tarde, fue entonces que pudimos todos conocernos, parecían felices de vernos como si fueramos parientes o algo así. Esa misma noche partieron a Cancún; nos quedamos en su casa la cual se encargó de surtirnos de comida estílo mexicana y de cervezas corona.
    Fue durante nuestra estancia que conocí el College al que ahora voy a entrar, en un festival de vino local.
    Cuando partimos de regreso, ellos regresaba ese día pero por la noche, ya no los pudimos volvimos a ver. Sólo les dejamos un recado en la cocina de agradecimiento.
    Hace unos meses le escribí de nuevo para hacerle saber de que estaría estudiando allá; puedes adivinar quienes nos están buscando casa en renta, escuela para los niños, etc. si, son ellos. A diario me mandar enlaces de casas de kijiji y otras tantas que esta pareja de canadienses va personalmente a ver. A mi esposo le está buscando trabajo, ya vio un coche como opción de compra. Nos abruma tanta atención; en realidad no somos amigos, sólo nos conocimos por 20 minutos y todavía la navidad pasada nos envíaron postales con la foto de ellos.
    Esa es nuestra anécdota de la calidez canadiense, aunque yo creo que son historías muy personales, somos como imanes de las cosas que nos suceden, buenas o malas.
    Y todo por un papelito bajo la puerta.

  • Mi opinión cómo turista en Calgary (y en el parque Banff) es que a los canadienses les gusta conversar y son muy amables.

    Siempre que estaba en una fila me hablaban así fuese del frío repentino que había caído sobre la ciudad en esos días.

    Algunas veces al verme la cara (y acento) de extranjera se ponían a preguntarme de dónde era (casi siempre creían que era de Brasil, no sé por qué) y se ponían a hablar español conmigo (o eso intentaban jeje).

    Y siempre saludan con los buenos días (o lo que corresponda), te ceden el paso, y cuando te tropiezan se disculpan una y otra vez.

    En general a mí me parecieron muchísimo más amables que la gente de aquí en mi país.

  • Si, a mi tambien me pasa todo el tiempo en Ottawa-Gatineau. La gente te conversa espontaneamente en una parada de colectivo, en una cola de supermecado, en el estacionamiento…

    A veces creo que algunos “rituales” como por ejemplo los Garage Sales se hacen solamente para que la gente pueda salir de sus casas y conversar un rato.

    Y todavia recibo mails de un canadiense al cual le compre algo por $80 en Usedgatineau.com hace tres meses.

  • jeje, este post me saco una sonrisa: yo pense que esa amabilidad y facilidad para entablar conversacion era propia de la gente de Calgary a donde llegue hace dos semanas.
    Canada es todo lo que soñe que iba a ser lo que no me esperaba es la calidez de la gente con la que me he topado, me sorprende que cuando les cuento que acabo de llegar me dan la bienvenida y parece que se alegran… Ha sido una grata sorpresa descubrir esa calidez humana en este lugar donde me dijeron que cada uno se ocupa de lo suyo y son frios con los demas. Lucky me!!!

    • Hola Sandra,

      Me gustaría si tienes un blog o correo dónde pueda contactarte (si no es molestia) y saber cómo te va en tu proceso de adaptación en Calgary (o ¿estás sólo de visita?).

      Yo estuve sólo de vacaciones, pero es la ciudad con la que soñamos ir.

      Mi email es: takag.blog (arroba) gmail (punto) com

  • Pues para mi los canadienses son personas super simpáticas, agradables y muy amables, bueno eso lo que me ha tocado cuando he ido a visitar a mi familia, incluso creo que son más abiertos que aquí en Europa.

  • Carlos Idarraga

    Asi pasa aqui en Montreal no se imaginan, todos quieren ayudarte, cuando preguntas son tan amables y calidos, la gente se llena de prejuicios pero en un pais multicultural encontramos siempre que la gente quiere ayudar a los demas.

  • Eso pasa mucho en Santo Domingo. Aqui en NY sucede de vez en cuando también.


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