En el 2009 me inspiré y compartí EL poema, en el 2010 no me dio ganas de escribir sino de disfrutar así que dejé dos lineas en el blog y me tomé unas vacaciones, en el 2011 que ha sido un año fascinante he decidido tomar el tiempo de contarles un poquito sobre hoy y sobre mí.
Cuando era adolescente mi mamá decía que me iba a quedar jamona (solterona), ella y muchos otros secundaban la idea de que no iba aparecer un valiente, es más, cuando me casé alguien que hacia tiempo que no veía me dijo “cuando me enteré que te casaste solo pensé: si Caro se casó cualquiera se casa”. Yo en esa época aunque era una persona bocona (sin filtros para hablar) también era muy privada así que no le decía a nadie que soy una romántica a morir y que tenía clarísimo que me iba a casar, pensaba que bien pasados los 30s, pero algún día.
Estoy lejísimos de ser la adolescente que era, de honestidad brutal, de decir lo que piensa cuando nadie le pregunta, de darle voz a todo el que no me pidió que lo defienda (y de paso avergonzarlo porque quien le dijo a esta loca que quiero que hable por mi) de no querer llevar faldas, colores, ni nada que pueda ser femenino, etc. De ofenderme porque mis compañeros de bachiller digan que mi único camino en la vida es ser abogada por lo mucho que me gusta debatir, etc.
Con esa actitud inicié mi vida como adulta, yo contra el mundo, hasta que un día a los 22 apareció en mi vida alguien como yo, él contra el mundo. A los dos meses de estar saliendo me pidió matrimonio y hoy 14 años después sigo preguntándome como se puede ser tan bendecida en esta vida, tener un compañero que sea y te deje ser.
Estos 14 han volado, 28 no serían nada, y no quiero menos que una vida larga, muy saludable y feliz para ambos, tal y como ha sido hasta ahora.
